Contador nichichanilimonada

lunes, 11 de octubre de 2010

3 días literalmente en “Off”



Este fin de semana largo, que odio decirle así porque yo no lo puedo sentir más corto, me fui con Fede y Platón a un lugar llamado Mar del Sur. Lo titulo así porque realmente es desconocido, queda a 15 km de Miramar pero nadie viene para estos lados, por suerte!
Esta nota la estoy escribiendo desde ahí, sentada en un sillón escuchando decenas de pájaros distintos con el único objeto de describir lo que para mi es “disfrutar”, cosa que no puedo hacer muy seguido y logro como en ningún otro lugar en Mar del Sur.
No le recomiendo a nadie venir, no es un lugar donde toda la gente se pueda identificar masivamente y además mi concepto de disfrutar es realmente muy particular.
Mar del Sur está como olvidada del mundo, en 5 minutos se recorre íntegramente, no tiene lugares recreativos comunes, ni señal de celular, ni casas ostentosas disfrazadas de ranchitos. No tiene nada de nada y este concepto de la nada solo puede resultar apasionante para personas con un espíritu filosófico, para el resto de los mortales la “nada” es algo terrible. Acá lo único que hay es campo, viento y un mar salvaje de esos que todos odian porque tiene piedras en exceso, las olas te tiran y ni siquiera se puede hacer surf. Cada vez que vengo hay menos negocios, en este momento hay solo 1 abierto, cruzarse con una persona o un auto es algo inusual fuera de temporada.
Pero díganme la verdad, ¿No es genial estar en off total por unos días? Salir a la calle y que no haya “calle”, ni gente, ni negocios, ni autos, ni televisor, ni radio, diarios y que la Black Berry de ser una revolución pase a ser una carcasa negra que no sirve para nada.
Rodeada de esta “nada” yo disfruto de estar acostada en la hamaca paraguaya leyendo o durmiendo y que mi mayor problema comience a ser: ¿Cómo hacer para librarme de las moscas molestas? Duermo más de 15 horas por día, como hidratos y más hidratos, me desquito con toda la angustia acumulada del año y me como 1 planta entera de ajo acompañada solamente con aceite de oliva, pan y un buen vino.
Disfruto perderme por un camino de tierra, rodeado de yuyos de todos los colores y tipos que me lleva al mar. Disfruto de oír literalmente al viento, en ningún lugar se escucha como acá. Disfruto de pasear con Platón sin correa y verlo corretear a cuanta cosa se le cruce. Disfruto de manejar sin miedo, increíble! Disfruto de pensar, pero no sintiendo mi cabeza saturada como siempre, es como que con esta paz empiezo a almacenar pensamientos, pongo fin a dudas y problemas y voy archivando y etiquetando y confinando al olvido todo lo que merece ser superado.
Así que cuando vuelvo a Buenos Aires, por más que me haya escapado por tres días nada más, siento el cuerpo lleno de energía (producto de las centenas de kilocalorías ingeridas), descansado y con la mente vacía.
Esta es para mí una gran manera de disfrutar.
* En el Facebook de Ni Chicha, pueden ver más fotos de Mar del Sur.
*Miramar: http://plazavacia.blogspot.com/2010/10/miramar.html

viernes, 1 de octubre de 2010

Todo lo que odio de un día de lluvia


Cerrar el paraguas y mojarme toda la mano y después con esa mano, que con la humedad del día siempre queda “pegoteada”, tener que agarrarme del manubrio oxidado del colectivo.
Detesto sentarme contra la ventana toda “sudorosa” y que me toque la ropa.
Odio que el pelo recién bañado parezca sucio de hace días y ni mencionar el pelo frizzeado que ya es un lugar común y por mas que estemos en pleno siglo XXI, con decenas de productos, ninguno funciona.
Odio que me quede la botamanga del pantalón y la punta del zapato mojada desde la mañana hasta las 6 de la tarde.
Me caga el día que no me paseen el perro porque llueve y tenga que pasearlo yo a las 7:30 am, cosa que irremediablemente me hace llegar tarde al laburo. Imagínenme tan temprano con el paraguas en una mano, la correa en la otra y con la bolsita tratando de levantar sus necesidades! (que imagen terrible no?).
Odio que la bolsa donde llevo el tupper con el almuerzo llegue desintegrada a la oficina.

Me pone extremadamente nerviosa la gente que en vez de usar paraguas, usa sombrillas! Y desde ya me molesta tambien que los que tengan paraguas, vayan por debajo de la marquesina. Tendría que establecerse para eso, una especie de norma peatonal, similar a la prioridad de paso por la izquierda.
Detesto llegar a la oficina y que haya algún chanta que dió parte de enfermo, mientras yo sé, que se quedó mirando películas en su casa.
Odio que llueva porque nunca falta la persona a la que le produzca una depresión irremediable y me tenga que fumar su mala cara todo el día.
Me irrita la gente descuidada que cuando estoy sentada en el tren deja que las puntitas metálicas de su paraguas me chorreen la pierna.
Y por sobre todo … lo peor del mundo es pisar esa baldosa suelta que esta compuesta por un cocktail negro (de quién sabe cuántas cosas) que solo sale después de poner el pantalón 2 veces en el lavarropas con mucho Trenet (que entre nos, ese slogan de “y chau manchas” es tan mentiroso como los productos anti frizz de la tele).

Tranquilas, ya terminé mi catarsis.

martes, 21 de septiembre de 2010

Diccionario para comunicarse con la gente del interior (I Parte)


Buenos Aires es una gran ciudad, llena de gente de todos los colores, rezos e ideologías. Pero dentro de todos sus visitantes (y no digo habitantes porque la gran mayoría no se siente parte) mis preferidos son los del interior. Se caracterizan por conocer “de verdad” la provincia de Buenos Aires: Bragado, Pergamino, 9 de Julio, San Antonio de Areco, Arrecifes, Baradero, la gran Trenque Lauquen y la lista sigue interminable.
Al porteño le enseñan que la provincia no termina algunos kilómetros más allá de la General Paz y hacen que te encariñes con un pueblo (aunque a ellos les gusta que se los llame ciudad) que antes no tenías la menor idea de su existencia. Todos tenemos algún compañero/a de la facultad o del trabajo que se vino para la “gran ciudad”, a estudiar o trabajar y con el/ la cual compartimos largas horas del día. O alguna amiga enamoradísima de un provinciano que nos tiene al tanto de su historia amorosa y sus dilemas de la distancia y la costumbre. O algún vecinito buen mozo que disfrutamos cruzarnos de vez en cuando en el ascensor. En fin, por una cosa o por la otra, siempre estamos en contacto con alguien del interior y la realidad es que a esta gente linda, alegre, simple y auténtica que invade las calles porteñas es imposible no quererla. Por eso ahí va el diccionario para poder tener una comunicación racional sin morir en el intento.

Masitas = galletitas. Hablan en genérico, todas se llaman “masitas” no importa sea una Mamón, Sonrisas, Mellizas o Criollitas! Y lo peor es que a las Oreos también le llaman “masitas”, si … una falta de respeto total!/ Colero = gomita de pelo./ Invisible = clip de pelo./ Fibrón = resaltador. No les puedo explicar como nos reímos con mi amiga Belu (la que esta de novia con el italiano) cuando una mañana nos dimos cuenta en la facultad que Agus (mi mejor amiga que es de Trenque Lauquen) se estaba refiriendo al resaltador./ El salón = el aula. Bolas = Similar a un “boludo” cariñoso. En realidad en ésta expresión tenemos mucha similitud porque nos referimos a la misma parte del cuerpo, lo nuestro de manera más enfática. Bolas tristes = no tiene traducción./ Bolacero = chamullero, exagerado, similar a nuestro termino “divague” pero aplicado a una persona. El cole = el bondi./ Guampas = cuernos./ Camote = batata./ Pororo = pochocho./ Praline = garrapiñadas./ Pajuerano = para referirse a la gente que es “muy” del interior.

Todos esto incluyendo que todas las personas comienzan con articulo (La Ceci, La Marce, la Tere, El Igna, etc.) y que la “S” final de todas las palabras es muda (hablarían genial el francés) o sea que ninguna palabra tiene plural.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Lo más lindo de la maternidad (relatos de una joven madre primeriza)


Estoy en plena semana de vacaciones, a esta altura del año que se sienten como un oasis, todo el mundo sigue con su locura diaria y yo puedo ver todo desde un espectro de paz.

Recién ahora que Santino tiene 7 meses, pude conectarme plenamente con mi hijo, ya entiendo sus caras, caprichos, deseos, todo sin necesidad de escuchar su llanto (que gracias a Dios, cada vez es menos frecuente). Puedo dormir un poquito más de noche, tengo más horas de independencia y los roles entre los tres están bien delineados. Ya todo fue encontrando su forma armónica, el departamento (que finalmente se transformó en una especie de salita de Jardín de Infantes), la perra (que ya dejó de sentirse desplazada y se acostumbró a su rol de mascota), en fin … ya pasó el caos del recién llegado.

Ahora que no voy a la oficina y tengo el 100% del tiempo para disfrutarlo con Santi estamos incursionado juntos la etapa de probar los diferentes alimentos. Esto de cocinarle a mi hijo es la mayor novedad de los últimos meses, e implica en cierta forma una separación de mi. Cuando tenés un hijo cada semana es una experiencia, una lección nueva, es increíble ver como pasa el tiempo y que rápido crece.
Entre las cosas que más disfruto es que estira los brazos para elegir con quien ir, eso si, ante todo primero esta mamá. Lo miró y sonríe, me sigue gateando, me pide la mano para mantenerse parado y bueno muchas cosas más para contar.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Proposición desde el fondo de la tierra: "Cuando salga compramos el vestido y nos casamos"



Esteban Rojas, uno de los 33 mineros atrapados en el norte de Chile, le envió por carta a su mujer una propuesta de matrimonio. Muy romántico y definitivamente una gran alegría entre tantas ruinas.
Esteban y Jessica llevan 25 años casados por civil y tienen tres hijos, pero el sueño de ambos fue prometerse amor eterno en el altar, ante los ojos de Dios y ella vestida de blanco. Siempre lo postergaron por una u otra cosa a veces por temas económicos. Hasta que finalmente llegó la propuesta tan esperada y postergada, en las siguientes palabras: "Cuando salga, compramos el vestido y nos casamos". Seguramente ésta sea la primera vez que un hombre se le declara a una mujer 700 metros por debajo de la tierra.

Otros lindos comentarios de los mineros:
"Díganle a la rubia que me alegro de que esté bien del embarazo, desde el primer día tuve la fe y la confianza de salir, no al tiro, pero sí alcanzar a llegar al parto de mi hija".
“Extraño no poder verlo. Extraño mucho, no sabe cómo sufre el alma al estar abajo y no poder decirle que estoy bien".

jueves, 19 de agosto de 2010

Comer, Rezar, Amar


Yo no tenía la menor idea de la existencia de este libro hasta que hace unos meses mis cuñadas me lo súper recomendaron y a partir de ahí lo ví por todas partes. Nunca lo pude leer porque lo busqué en varias librerías y estaba agotado. Pero me pareció interesante escribir éste post así ustedes también están al tanto de este furor que ya llegó a la pantalla grande. El 13 de agosto se estrenó en Estados Unidos la película de “Eat, Pray, Love” protagonizada por Julia Roberts y Javier Bardem.

La sinopsis es más o menos la siguiente:
Liz Gilbert (Julia Roberts) tenía todo lo que una mujer actual puede soñar, un marido, una casa, una carrera exitosa y sin embargo, como muchas otras personas, se encontraba perdida, confusa y en busca de lo que realmente deseaba para su vida. Recién divorciada y ante la disyuntiva de qué camino seguir, sale de su acomodada vida y lo arriesga todo, embarcándose en un viaje alrededor del mundo que se convierte en una búsqueda para encontrarse a ella misma. Durante sus viajes, descubre el verdadero placer de la comida en Italia, el poder de la oración en la India y final e inesperadamente, la paz interior y el equilibrio del verdadero amor en Bali.
Julia Roberts en una entrevista que le realizaron definió a su personaje como “complejo y fascinante”, que transita de la vulnerabilidad a la dureza, o de la indecisión a la confianza durante un viaje interior en el que trata de determinar lo que en realidad quiere para sí misma. Bardem interpreta a Felipe, un brasileño que vive en Bali y se enamora de Liz Gilbert (Julia Roberts).

Algunas criticas no fueron del todo buenas, pero los lugares y la fotografía son increíbles, sin dudas es una película ideal para ir a ver con amigas y pasar un muy buen rato.

Se espera que llegue a Buenos Aires a mediados de septiembre.



* En Facebook van a ver más fotos de la peli, para todas las que estén interesadas.